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Florentino Rodríguez Palacios, con fecha de muerte el 23 de septiembre de 1936. Fue localizado en la carretera de Castilla. Fue primero inscrito como ‘Desconocido nº 4′. Natural de Caborana-Cabaña-Quinta-Asturias y domiciliado accidentalmente en Santa Cruz de Mondoi (Oza dos Ríos). Identificado el 18 de diciembre.

Correspondiente con expediente en ARG, Audiencia Provincial, Causas Criminales Betanzos 3025/27:

Por muerte de dos desconocidos, cuyos cadáveres fueron hallados en términos de Aranga el 23 de septiembre, muerte debida según dictamen médico a disparos de arma de fuego ignorándose quien o quienes hubieran sido los autores ( se sobresee el 26 de octubre de 1936, ya que “era desconocido así mismo el autor de tales disparos”). El 30 de noviembre de 1940 se reabre el sumario. En virtud de comparecencia de María López Lendoiro, vecina de Oza dos Ríos… toda vez que según la compareciente uno de los cadáveres hallados y que se daba por desconocido… corresponde a su fallecido esposo Florentino Rodríguez Palacios, ex Alcalde de Cabaña Quinta (Asturias) y que fue detenido en la noche del 21 ó 22 de septiembre de 1936 por dos individuos armados en Santa Cruz de Mondoi (Oza dos Ríos) que se decían Agentes de la Autoridad.

Florentino Rodríguez Palacios tenía 40 años cuando fue asesinado y era alcalde del ayuntamiento asturiano de Aller, entre 1932 e 1936. Florentino Rodríguez era un veterano militante socialista y como tal estuviera en la cárcel en su juventud a consecuencia de la huelga general de agosto de 1917 (El Noroeste, 30-10-1917). Poco tiempo después, fue candidato socialista en las elecciones municipales del concejo de Aller (El Noroeste, 06-02-1920) y fue uno de los asistentes al congreso minero celebrado en enero de 1922 en Mieres (El Noroeste, 10-01-1922).

Florentino fue juzgado en enero de 1936 por su participación en la revolución de octubre de 1934, y fue condenado a la pena de doce años y un día de prisión, pero las declaraciones favorables del presidente y el secretario de Acción Popular de Aller, que testificaron que su actitud en los días de octubre fuera apaciguadora. También declaró a favor de él el comandante Castelló, jefe de los Servicios de Desarme, que pactara con Florentino a la vuelta de éste desde Portugal para colaborar en el desarme de los obreros asturianos; según el militar, Florentino Rodríguez fue una persona que hizo más por el desarme en Asturias. En septiembre de 1936, cuando fue asesinado, Florentino Rodríguez residía temporalmente en Santa Cruz de Mondoi-Oza dos Ríos.